SIEMPRE SOÑANDO

Aunque fuera de noche, en cada palpitar, repetía, buenos días... Era la única prueba que poseía de que, su alma seguía soñando, aún cuando su cuerpo dormía... 

M.L.G '11

1 comentario:

María José Rubiera dijo...

"Su alma seguía soñando, aún cuando su cuerpo dormía." ¡Sublime!
Algunas veces, leo extensos poemas sin hallar sustancia alguna en los mismos. Estos versos tuyos, a pesar de su brevedad, me han calado muy profundo (no me preguntes el porqué, pues no sabría explicarlo).
Besinos, querida amiga.